sábado, 26 de enero de 2008

QUITO

Me había quedado en el relato pasado contando lo del primer día en Guayaquil. El segundo día no varió mucho del anterior. Justo ese día, el jueves, estaba prevista una gran marcha y protesta en toda la ciudad. Empezaba supuestamente a las 15 hs y el punto de congrgación era un clásico en la ciudad: Av 9 de Octubre y el Malecón. Es como decir Corrientes y 9 de Julio en BsAs. Como toda mañana la arranqué con un desayuno en el que no puede faltar mi ración diaria de leche y pan. Luego me fui a comprar el pasaje a Quito a la terminal. Les puede asegurar que esa terminal de micros es por lejos la mejor en que estuve en mi vida. Ya con la tranquilidad de tener el pasaje en mano volví al hotel y acomodé todo ya que a las 13 hs tenía que dejar la pieza. Dejé la mochila grande en la recepción y me fui a dar vueltas con temor a como podía llegar a ser una manifestación en Ecuador. Almorcé y no sé como pero aparecí en el epicentro donde dentro de una hora sería la manifestación. Me senté en un banquito junto a unos guayaquileños y me dispuse a observar todo. Cada vez caía más y más gente. A todo esto todo el tráfico de la ciudad obviamente estaba cortado. La verdad no me sentía presente en una manifestación, o mejor dicho, yo no estaba acostumbrado a ver ese tipo de manifestaciones en contra de un gobierno. Me asombró mucho lo pacíficos que son los ecuatorianos. Concurrían familias enteras con criaturas y hasta ancianos se podían ver. Me intrigaba mucho saber las razones de esta marcha. Mucho no quería preguntar para no darme a conocer como turista y llamar la atención. Pero por un momento debo admitir que me sentí como uno mas de ellos. Me dieron una banderita de la ciudad de Guayaquil con los colores característicos (celeste y blanco, que lindos no?) y la flameaba como cada una de las incontables personas que estabanpresente. También muchos tenían la remera con la bandera y los colores celeste y blanco e incluso ví a unos cuantos con la camiseta de la Selección Argentina. Todo el mundo cantando canciones propias de la ciudad como demostrando mucho amor por su ciudad y su patria. Por lo poco que pude averiguar el acalde de la ciudad fue quien llamó a la protesta. Este hombre es muy querido en su ciudad y está como alcalde hace muchos años. Todos estos individuos están en contra del Presidente Rafael Correa y de sus medidas y forma de gobernar, siendo ese el principal motivo que llevó a salir a la calle y protestar a toda una ciudad. Capaz me extendí un poco en este tema pero no quería pasarlo por alto asi nomás. Sinceramente me asombró. Dá para reflexionar mucho en como hacemos las cosas nosotros los argentinos.
Llego a Quito por la mañana temprano luego de un cansador viaje de ocho horas en el cual dormí muy poco. Luego de tomarme el "trolebus" (Sí, Sí, leyeron bien: t-r-o-l-e-b-u-s) que me dejó en la parte histórica de la ciudad me puse a buscar alojamiento. Me metí en una cueva y un tipo al que se le entendía poco me quería cobrar USD 4 por día (pensé que al ser tan feo y no haber nadie era por eso que te cobraban tan poco). Me estaba yendo porque quería encontrar uno que había visto en internet a USD 6 que parecía copado, cuando el tipo me llama y me dice que espere un momentito. Llama a otro hotel y me dice que ahí hay extranjeros y que tiene lugar y me sale USD 2,5 por día. Como estaba en pelotas y no perdía nada, fui a ver que tal estaba. Al rato me dí cuenta que había sido una excelente decisión. Estaba ubicada en una de las esquinas de la Plaza San Francisco (lugar muy centrico y lindo) y el flaco encargado o dueño re buena onda. Había muchos extranjeros y en especial japoneses. Todavía me pregunto el por qué. Enseguida me asigna una habitación individual con cama matrimonial y vista a la plaza. Mejor no podía ser! Me preparo rápido y me voy rumbo a la ciudad de la Mitad del Mundo. Después del metrobus y un colectivo (me llevó casi 2 horas porque había mucho tráfico) llego a la famosa mitad del mundo. Esa línea roja que divide al hemisferio sur del hemisferio norte por fin la tenía frente a mis ojos. También ese famosísimo Monumento Ecuatorial de forma piramidal-cuadrangular con sus cuatro monolitos en los ángulos que tiene orientación geográfica de los cuatro puntos cardinales y justamente está localizado en la Línea Ecuatorial de latitud 0º 0' 0''.
O sea, por ese único punto pasa el paralelo con circunsferencia más grande de la tierra. También dentro del complejo hay un par de museos pero no entré a ninguno ya que no me interesaban. Saqué las fotos obligatorias como la de un pie en el hemisferio norte y otro en el sur y un par más como sosteniendo el mundo con mis manos. Caminé un poco más mientras miraba por última vez el monumento y me retiré para volver al hotel. Estaba muy cansado. Lo único que rogaba era poder sentarme en la vuelta. Un par de horas más tarde, luego de un recomponedor descanso ya que la altura de Quito (2800 msnm) me voltió un poco salí a caminar por la ciudad histórica. Me hizo acordar mucho a Potosí y a Cuzco. Parece como si la ciudad estuviera enclavada en el fondo de una cacerola. Está rodeada de sierras lo cual hace un paisaje aún mas maravilloso de todo lo antiguo. Como toda ciudad influenciada en forma directa por los españoles tiene muchas iglesias, conventos y monasterios. Tiene un par de plazas demasiado bellas donde realmente dá gusto sentarse en uno de sus bancos a leer, a tomar aire, a ver pasar gente, o a simplemente no hacer nada y dejar que el tiempo fluya como aire.
Siendo este mi último día en Quito no voy a perder más tiempo y me voy a todo eso a la Plaza Grande, la más linda por lejos.










miércoles, 23 de enero de 2008

GUAYAQUIL

Hoy llegué a Guayaquil, la ciudad más popular de Ecuador. En el relato anterior me habia quedado en Lima en que iba a salir la segunda noche. Luego de un descanso me fui a comer algo a la zona de la calle "Las Pizzas", creo que no hace falta aclarar el porque de ese nombre. Es una zona con mucha gente comiendo en mesitas en la calle. Es realmente muy lindo pero un poco caro para mi presupuesto. Terminé comiendo acompañado en McDonald's (nunca suelo comer ahí) y charlando largo y tendido con una peruanita muy simpática para luego ir a ver que tal son las discotecas de esa zona de Lima. Entré a varias y ninguna me pareció linda, la verdad un desastre. Al día siguiente partí para las famosas playas del norte peruano de Máncora. Estas son playas elegidas por surfers por sus grandes olas. Tienen demasiada fama. No sé que le ven de lindo. Para mí tiene muy poco que ofrecer tanto en playas como en pueblito que no tiene mas de 10 cuadras x 10 cuadras para que se den una idea y todo pasa en la calle principal que es muy transitada. Lo único rescatable es el agua del mar que es de color verde azulado y no es fría para nada, tiene una temperatura muy agradable. El único alojamiento que pude conseguir fue bastante pobre y encima estaba lleno de argentinos. También en Máncora había unos cuantos chilenos. Y me dijeron que Junio y Julio hay muchos israelíes y europeos. Tanto durante el día como en el noche hacía mucho calor y para colmo durante la noche te comían los mosquitos.
Dos días fueron suficientes para este lugar. Había que seguir subiendo y el siguiente destino era Guayaquil en el sur de Ecuador. Me tomé un micro a las 23.30 hs y 2 horas después me estaban sellando en el pasaporte la salida de Perú. Algo realmente raro es los 2 puestos de control migratorios (de Perú y Ecuador) están bastante distantes entre sí y hay que moverse en vehículo porque a pie es muy lejos. Pero hay unas especies de moto-taxi (muy buen invento) que te cobran por llevarte de un lado a otro. Igual yo iba en el micro que paraba en ambos puestos. Estuve a las 3:30 hs 1 hora parado en el control ecuatoriano esperando a que les vuelva el sistema para poder sellar los pasaportes de entrada. Como verán no solo pasa en Argentina. Finalmente con una intensa lluvia llegamos a la terminal de Guayaquil que es la mejor terminal terrestre que pisé en mi vida. La mayoría de gente del micro se iba para Montañitas que es una playa de similares caraterísticas que Máncora pero 10 veces mejor dicen... Igual no me convencía y preferí quedarme en Guayaquil. Me tomé un taxi a la zona del Malecón que queda en el centro y con 18 kg de carga entre las 2 mochilas me puse a caminar a buscar algun hostel. Conseguí uno lindo y cómodo frente a un parque y a media cuadra de la Av 9 de Octubre, la principal de Guayaquil. Dejé las cosas en el cuarto y me fui con un mapita y cámara en mano a recorrer la ciudad. Pude ver una ciudad limpia, bien cuidada y nada que ver al país vecino. Ya al cruzar la frontera notás un cambio en la geografía. Dejás lo árido de Perú y entrás a lo verde de Ecuador. A lo largo de toda la ruta se ven plantaciones de bananas. Todavía no me compré ninguna, pero no va a faltar oportunidad. También noté mucha seguridad y se notá que es un centro económico y financiero importante en la región. La ciudad está atravesada por el río Guayas y tiene un hermoso Malecón, el cual tiene restaurantes, estátuas y monumentos a los largo de sus 2.5 km de largo. Mañana completaré mi recorrido por la ciudad y a la noche seguro que parto para Quito.

sábado, 19 de enero de 2008

LIMA

Estoy bastante cansado pero contento de estar en Lima, capital del Perú.
Voy a comenzar mi relato contando un poco de ayer. Llegué al aeropuerto de Lima luego de un lindo vuelo de 4 horas. Aterricé a las 19:45 y después de casi 2 horas en las que no pude encontrar al tipo del hostel que me tenia que venir a buscar ya estaba negociando con un taxista el precio y cuando me estaba por subir se me acerca uno y me dice Matias? Siiiii le digo (yo muy contento al ver que me encontró y me ahorraba 12 dolares). Samay Wasi es un hostel muy copado, la gente que atiende tiene muy buena onda y la ubicacion es excelente. Está en el distrito de Miraflores que es una especie de Olivos o Martinez. Es residencial, buenos hoteles, tiene centro comercial y mucha seguridad. Es una parte de la ciudad que está muy de moda y es "bacanísima" (como le llaman ellos). Tiene unas playas que no valen nada (igual ni me acerque mucho, pero hay mucha piedra) y me dijeron que el agua está helada. Entonces ayer llegué al hostel, me acomodé en la habitacion que comparto con 5 personas y me fui a un complejo muy chevere a 2 cuadras en el que hay negocios, restaurants y cines muy finos a comer algo. No era un muy lindo lugar para empezar el viaje ya que comer en ese lugar era carito. Igualmente los precios en comida los encontré muy parecidos a BsAs. Después de comer y charlar un rato con unos peruanos del hostel que le daban de lo lindo al wisky con coca me fui a dormir.
Hoy sábado me desperté 6:40 y me fui abajo a la TV a ver si pasaban a Monaco (tenis para los que no saben), pero lamentablemente no lo daban así que volví a la cama y dormí un ratito más. Luego de un lindo desayuno me fui con 3 argentinos y una parejita de colombianos (que linda está la colombiana!!!) al centro de Lima. Recorrimos el centro histórico, la Plaza Central o de Armas donde pudimos ver el cambio de guardia en el palacio de gobierno, sus alrededores y visitamos el museo de la Inquisición que me gustó mucho y aprendí más sobre ese tema. Luego me separé de ellos y me fui a ver si podía comprar el pasaje para Máncora (una playa muy linda en el norte peruano). Pero ya era la hora del almuerzo y como siempre no podía no ir al mercado central y comer ahí. Me clavé un lindo menucito por 4.2 soles (0.2 del pan, jaja). De entrada una sopa (7 puntos), luego unos tallarines saltados que venían con verduritas, carne, muchos condimentos y salsa de soja (10 puntos). Me dieron un refrigerio (0 puntos) muy pero muy feo. Tomé un traguito y lo dejé. La mina me dijo que lo hacen con unos yuyos así que no pregunté nada más. Me llené mucho porque el plato era enorme. Ahora sí con la pancita llena me fui a comprar el pasaje en los transportes públicos que son unas combis colectivos en las que hay un tipo gritando todo el tiempo el recorrido que hacen para subir pasajeros. Creo que todavía me retumban los oídos de los bocinazos. Impresionante como le dan a la bocina. El Estadio Nacional quedaba muy cerquita así que sin dudar un instante me fui a ver si podía entrar. Lo logré después de chamullarme al guardia. Entré a una platea y saqué unas fotos. Después de estar todo el día caminando volví al hostel para descansar un rato así salgo a la noche.