Dos días fueron suficientes para este lugar. Había que seguir subiendo y el siguiente destino era Guayaquil en el sur de Ecuador. Me tomé un micro a las 23.30 hs y 2 horas después me estaban sellando en el pasaporte la salida de Perú. Algo realmente raro es los 2 puestos de control migratorios (de Perú y Ecuador) están bastante distantes entre sí y hay que moverse en vehículo porque a pie es muy lejos. Pero hay unas especies de moto-taxi (muy buen invento) que te cobran por llevarte de un lado a otro. Igual yo iba en el micro que paraba en ambos puestos. Estuve a las 3:30 hs 1 hora parado en el control ecuatoriano esperando a que les vuelva el sistema para poder sellar los pasaportes de entrada. Como verán no solo pasa en Argentina. Finalmente con una intensa lluvia llegamos a la terminal de Guayaquil que es la mejor terminal terrestre que pisé en mi vida. La mayoría de gente del micro se iba para Montañitas que es una playa de similares caraterísticas que Máncora pero 10 veces mejor dicen... Igual no me convencía y preferí quedarme en Guayaquil. Me tomé un taxi a la zona del Malecón que queda en el centro y con 18 kg de carga entre las 2 mochilas me puse a caminar a buscar algun hostel. Conseguí uno lindo y cómodo frente a un parque y a media cuadra de la Av 9 de Octubre, la principal de Guayaquil. Dejé las cosas en el cuarto y me fui con un mapita y cámara en mano a recorrer la ciudad. Pude ver una ciudad limpia, bien cuidada y nada que ver al país vecino. Ya al cruzar la frontera notás un cambio en la geografía. Dejás lo árido de Perú y entrás a lo verde de Ecuador. A lo largo de toda la ruta se ven plantaciones de bananas. Todavía no me compré ninguna, pero no va a faltar oportunidad. También noté mucha seguridad y se notá que es un centro económico y financiero importante en la región. La ciudad está atravesada por el río Guayas y tiene un hermoso Malecón, el cual tiene restaurantes, estátuas y monumentos a los largo de sus 2.5 km de largo. Mañana completaré mi recorrido por la ciudad y a la noche seguro que parto para Quito.
miércoles 23 de enero de 2008
GUAYAQUIL
Hoy llegué a Guayaquil, la ciudad más popular de Ecuador. En el relato anterior me habia quedado en Lima en que iba a salir la segunda noche. Luego de un descanso me fui a comer algo a la zona de la calle "Las Pizzas", creo que no hace falta aclarar el porque de ese nombre. Es una zona con mucha gente comiendo en mesitas en la calle. Es realmente muy lindo pero un poco caro para mi presupuesto. Terminé comiendo acompañado en McDonald's (nunca suelo comer ahí) y charlando largo y tendido con una peruanita muy simpática para luego ir a ver que tal son las discotecas de esa zona de Lima. Entré a varias y ninguna me pareció linda, la verdad un desastre. Al día siguiente partí para las famosas playas del norte peruano de Máncora. Estas son playas elegidas por surfers por sus grandes olas. Tienen demasiada fama. No sé que le ven de lindo. Para mí tiene muy poco que ofrecer tanto en playas como en pueblito que no tiene mas de 10 cuadras x 10 cuadras para que se den una idea y todo pasa en la calle principal que es muy transitada. Lo único rescatable es el agua del mar que es de color verde azulado y no es fría para nada, tiene una temperatura muy agradable. El único alojamiento que pude conseguir fue bastante pobre y encima estaba lleno de argentinos. También en Máncora había unos cuantos chilenos. Y me dijeron que Junio y Julio hay muchos israelíes y europeos. Tanto durante el día como en el noche hacía mucho calor y para colmo durante la noche te comían los mosquitos.
Dos días fueron suficientes para este lugar. Había que seguir subiendo y el siguiente destino era Guayaquil en el sur de Ecuador. Me tomé un micro a las 23.30 hs y 2 horas después me estaban sellando en el pasaporte la salida de Perú. Algo realmente raro es los 2 puestos de control migratorios (de Perú y Ecuador) están bastante distantes entre sí y hay que moverse en vehículo porque a pie es muy lejos. Pero hay unas especies de moto-taxi (muy buen invento) que te cobran por llevarte de un lado a otro. Igual yo iba en el micro que paraba en ambos puestos. Estuve a las 3:30 hs 1 hora parado en el control ecuatoriano esperando a que les vuelva el sistema para poder sellar los pasaportes de entrada. Como verán no solo pasa en Argentina. Finalmente con una intensa lluvia llegamos a la terminal de Guayaquil que es la mejor terminal terrestre que pisé en mi vida. La mayoría de gente del micro se iba para Montañitas que es una playa de similares caraterísticas que Máncora pero 10 veces mejor dicen... Igual no me convencía y preferí quedarme en Guayaquil. Me tomé un taxi a la zona del Malecón que queda en el centro y con 18 kg de carga entre las 2 mochilas me puse a caminar a buscar algun hostel. Conseguí uno lindo y cómodo frente a un parque y a media cuadra de la Av 9 de Octubre, la principal de Guayaquil. Dejé las cosas en el cuarto y me fui con un mapita y cámara en mano a recorrer la ciudad. Pude ver una ciudad limpia, bien cuidada y nada que ver al país vecino. Ya al cruzar la frontera notás un cambio en la geografía. Dejás lo árido de Perú y entrás a lo verde de Ecuador. A lo largo de toda la ruta se ven plantaciones de bananas. Todavía no me compré ninguna, pero no va a faltar oportunidad. También noté mucha seguridad y se notá que es un centro económico y financiero importante en la región. La ciudad está atravesada por el río Guayas y tiene un hermoso Malecón, el cual tiene restaurantes, estátuas y monumentos a los largo de sus 2.5 km de largo. Mañana completaré mi recorrido por la ciudad y a la noche seguro que parto para Quito.


Dos días fueron suficientes para este lugar. Había que seguir subiendo y el siguiente destino era Guayaquil en el sur de Ecuador. Me tomé un micro a las 23.30 hs y 2 horas después me estaban sellando en el pasaporte la salida de Perú. Algo realmente raro es los 2 puestos de control migratorios (de Perú y Ecuador) están bastante distantes entre sí y hay que moverse en vehículo porque a pie es muy lejos. Pero hay unas especies de moto-taxi (muy buen invento) que te cobran por llevarte de un lado a otro. Igual yo iba en el micro que paraba en ambos puestos. Estuve a las 3:30 hs 1 hora parado en el control ecuatoriano esperando a que les vuelva el sistema para poder sellar los pasaportes de entrada. Como verán no solo pasa en Argentina. Finalmente con una intensa lluvia llegamos a la terminal de Guayaquil que es la mejor terminal terrestre que pisé en mi vida. La mayoría de gente del micro se iba para Montañitas que es una playa de similares caraterísticas que Máncora pero 10 veces mejor dicen... Igual no me convencía y preferí quedarme en Guayaquil. Me tomé un taxi a la zona del Malecón que queda en el centro y con 18 kg de carga entre las 2 mochilas me puse a caminar a buscar algun hostel. Conseguí uno lindo y cómodo frente a un parque y a media cuadra de la Av 9 de Octubre, la principal de Guayaquil. Dejé las cosas en el cuarto y me fui con un mapita y cámara en mano a recorrer la ciudad. Pude ver una ciudad limpia, bien cuidada y nada que ver al país vecino. Ya al cruzar la frontera notás un cambio en la geografía. Dejás lo árido de Perú y entrás a lo verde de Ecuador. A lo largo de toda la ruta se ven plantaciones de bananas. Todavía no me compré ninguna, pero no va a faltar oportunidad. También noté mucha seguridad y se notá que es un centro económico y financiero importante en la región. La ciudad está atravesada por el río Guayas y tiene un hermoso Malecón, el cual tiene restaurantes, estátuas y monumentos a los largo de sus 2.5 km de largo. Mañana completaré mi recorrido por la ciudad y a la noche seguro que parto para Quito.
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1 comentarios:
Quiero ver fotos Mati
Cuando puedas manda
Beso
Sol
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